La importancia de la rutina en los niños




Muchos padres saben que tener una rutina regular que les facilite la vida tanto a ellos, como al bebé, como al resto de familia es algo necesario a toda costa. Las rutinas son como un manual de instrucciones... ¡imprescindibles! Pero si te paras a pensar, te darás cuenta que tu vida también está llena de rutinas que realizas todos los días... algo que necesitas para funcionar cada día

Las rutinas además de ser buenas para el bebé, son buenas también para los padres ya que ayudan a organizar mejor el día y que la sensación de caos se reduzca por completo. Además es una manera excelente de poder organizar mejor las rutinas familiares para que todos sepan qué toca y cuándo

A medida que tu bebé crezca las rutinas irán cambiando y se irán adaptando a sus nuevas necesidades y su realidad, incorporando, por ejemplo, el horario de la guardería, del colegio, de las actividades extraescolares, de los deberes, etc.

Las rutinas son buenas también cuando el niño llega a la adolescencia, así que no debes renunciar nunca a ellas, solo debes adaptarlas, modificarlas y, cuando el chico sea un poco mayor, consensuarlas con él.





Por otra parte, los fines de semana puedes ser más flexible con estas rutinas, aunque cuando  son muy bebés es mejor mantenerlas incluso en fin de semana ya que los cambios pueden volverles irritables y hacer que duerman mal. Si no es el caso de tu hijo, no hay problema. Pero si ves que estos cambios le afectan, procura no hacerlos. De igual modo en verano se puede modificar la rutina para adaptarla a los horarios de verano y las vacaciones. Pero cuando llegue la hora de volver a la rutina habitual, habrá que hacerlo de manera progresiva para que les cueste menos.

Establecer itinerarios y respetar las rutinas diarias otorga una gran cantidad de beneficios entre los que se destacan:

 

  • Incentiva hábitos de organización.
  • Aumenta y favorece el desarrollo de la autonomía.
  • Genera seguridad y estabilidad.
  • Favorece un ambiente de tranquilidad.
  • Transforma el ambiente en un lugar predecible y, por lo tanto, baja los niveles de incertidumbre y ansiedad.


Comentarios